viernes 16 de abril de 2010

la ciudad que enamora...

Hace un par de años que tengo este blog y jamás antes he escrito ningún post, he pensado miles de veces como empezarlo, de que escribir y nunca antes me he decidido... y hoy por fin... ahí voy!

Poco menos de dos meses hace que fui de viaje, con toda la familia, a París. Siempre me la habían descrito de una forma un tanto idílica. la cuestión es que "la ciudad del amor" me llegaba justo en un momento de la vida un tanto complicado para mi, de esos que no sabes si describir como malo o como peor, que tu cabeza lo único que hace es darle vueltas a todo y cuestionar cualquier cosa...

La mala racha que pasaba, tanto "boom" que le daba toda la gente que conozco que había ido (todos sabemos que cuando te pintan algo como precioso luego te suele decepcionar bastante) y que soy de esas personas que adoran las grandes ciudades totalmente diferentes a Paris, Roma.. yo soy más de Toronto, NY, Londres... ya sabéis a que me refiero... , nada, excepto el hecho de irme de viaje con mi hermana, me hacía pensar que aquel lugar iba a valer la pena, que me gustaría.

Debido a retrasos en el vuelo, llegue a París alrededor de las 4 de la madrugada y la tan conocida ciudad de las luces me pareció más oscura que cualquier otro lugar, no sé muy bien si por las altas horas que eran, si por mi pesimismo, o por qué.

Poco a poco los días iban pasando y yo seguía allí, intentando aprovechar al máximo las horas que me quedaban, no sabía si volvería (pues pese a que me empezaba a gustar, seguía bastante empeñada en que no era mi tipo de ciudad). No sé cómo ni por qué cambié de opinión, no sé si fueron los tantísimos monumentos, los parisinos, el Sena, el pasear por la ciudad más bohemia de Europa, o que fue pero me arrepentí de pensar que aquella ciudad no valía la pena. En París, como en todas las ciudades del mundo, cada rincón, cada persona tiene su historia propia, y yo, tengo la mía, unas veces mala, otras buena pero... la mía! y después de muchos meses dándole vueltas a algunas cosas, aquella ciudad me hizo ver que siempre todo puede ser mucho mejor de lo que se cree o de lo que pueda parecer que es, solo tenemos que intentar buscar el lado positivo a las cosas...todo, absolutamente todo vale la pena...

Volví de mi viaje con las pilas más cargadas que nunca, con una sensación de tranquilidad increíble, con una sonrisa de oreja a oreja y convencidísima de que París, la ciudad del amor, me había enamorado...

Ahora solo pienso en cuando volveré, en que será dentro de no mucho tiempo, a ser posible alguna primavera o algún verano cercano (por propia experiencia os digo que ir a París en invierno es una locura!!! cuanto frio!!!).

ah! por cierto, este verano estuve en Bucarest, Rumania, la recomiendo a todo el mundo, dicen que es "el pequeño París", cuando fui no entendía muy bien el porqué, pero ahora tengo que decir que su encanto es parecido al de la capital francesa, a menor escala pero...

Aquí, una foto de toda la familia a los pies del Sacre Coeur, uno de los monumentos más emblemáticos y bonitos de París situado en la parte más alta de la colina de Montmartre

Gracias por animarme durante estas ultimas semanas a escribir Prieto, y a ti por esperarte hasta estas imprudentes horas de la noche...

2 comentarios:

Jose Manuel Prieto Part dijo...

M'encantaaaa :D

Ainara.C.G dijo...

Me alegro que te animes a escribir, poco a poco seremos todos bloggers. Todos pasamos por cosas malas y buenas, es ley de vida, pero después de la tormenta siempre sale el sol, y tu lo has encontrado en París, no está nada mal eh! Un besito Carmen, nos vemos el viernes.